miércoles, 19 de junio de 2013

Hijo.

Creado, forzado a ver salir el día. Porque era necesario alegrarme. Aunque no sea único y especial ahora es el motivo de mi respirar. Mi centro de atención mi hijo, el motivo por el cual me exijo sacar lo mejor de mi ahora mismo.

Se trata de mi rima naciente, complaciente placebo para mi deseo materno. Aliento en la nuca de mi descendiente, que forma tendrá y triunfará.

Tendré que dejarlo terminar, pero mientras tanto pueda su existencia haré durar. Su vuelo aletargar para que todas sus ideas pueda expresar. No quiero una cueva, eso no sería una buena nueva; quiero que sea el guerrero que puebla tierras desiertas. El que llegó primero sin inspiración y a partir de allí la fundó. Trabajó la cosecha, y de ella se alimentan todas las nuevas eras. Antecesor y padre que lo tuvo difícil. Primera rima que parece volátil, pero ágil enfrentó crisis.

Naces , rima primogénita; manteniendo a medias luz y oscuridad. Dando libertad a la locura y tratando de encarcelar amarguras. Que más da el resultado. Que más da su físico o si al lector has impresionado. Que más da, si ya es un ser. Rima que te hará perecer instantes al leer.
 

No es poema, no es nada. Hijo indefinido el mío, definido sólo por lo que de mi exprimo. Hijo. Aquí esta tu sitio. Publicado al mundo, para que empieces tu rumbo.

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