domingo, 10 de marzo de 2013

Un susurro lejano, atenuado y callado.

Dicen que siempre hay algo de locura en la razón y algo de razón en la locura.

Digo que siempre hay dilemas tras una persona; derrotas tras una victoria, altibajos en cada trayectoria ; una lucha por saber quién se es.

Digo que no aguanto hipocresía, falsedad y doble cara. Que algún día saldrá cara.

Digo que hay cosas que cansan; pero las cosas tarde o temprano pasan. Que las emociones son bienvenidas, tanto buenas como negativas; de alguna manera te hacen sentir viva.

Digo que la paz, no es lo idílico; la paz es la paz de uno mismo, la paz en el caos del mundo en el que vivimos. Todos creemos que deberíamos reaccionar ante esta sociedad, todos sabemos que nadie lo hará. Preferimos destacar en dejarnos llevar por la corriente y no remar.

Digo que callo, callo que digo, digo nada; pues de alguna manera callo todo.

Deseo

Reflejar mis ideas, soñar con días cargados de alegrías. Sentir la anhelada compañía. Hallar aquello que inspira, aquello llamado vida. Terminar por vaciar, en papel o en cualquier material, todo aquello que de mi mente quiera expulsar.

Quiero un medio por el que poderme expresar con total libertad, quiero un mundo en el que poder reflejar mis ideas sin vacilar; quiero un pensamiento que me haga actuar y valor para afrontar.

Quiero sentir, más que entretener; no quiero fingir, ni ganar ni perder. No quiero etiquetas, no quiero imposiciones, sólo quiero decir aquello que de los demás no oyes. Sólo quiero decir aquello que no se dice, aquello que se calla.

Sentir en este páramo lo que no siento en la realidad, sentir como se está completo solamente cuando uno se empieza a vaciar. Ver las contradicciones y comprender las verdades.