Páramo desconocido, perdido y requerido.
Aire respirable, paz alcanzable, alma libre, espíritu inestable.
Páramo caótico.
Buscamos poner en palabras conceptos grandes, pero en una hoja no cabe todo lo que el corazón sabe.
Buscamos tranquilidad en lo conocido; paz en el orden.
Repito: paz es el caos. Paz en el desorden, paz en lo inexistente, paz en lo alcanzable inalcanzable. Paz en los sueños y divagaciones. Paz al aceptar invasión de emociones.
Paz, pasión al pensar; pensar en llegar. ¿A donde?
A un objetivo desconocido. Mi razón es impuslada por impulsos fríos, motivados por los siglos, por lo eterno, por la verdad; por música mi gran amistad.
Escribir cómo medio no como un fin, por desobediencia atemporal. Por un amor inmortal. Por una lucha sin final.
Por aquello que descoloca y carece de sentido. Por aquello que nace y no es reprimido. Por aquello que jamás había existido.
Por todo lo que merece un lugar e instante, un valor y concepto, un amor y consuelo.