Tener la escritura como opción;
no como obligación.
Si cualquier imposición
significará la restricción
de todo aquello que quiera salir de mi corazón.
Si tampoco puedo dar rienda suelta
a lo que mi alma le da vuelta
ni dar cuerda a lo que mi mente me cuenta.
No puedo descontrolar
pero tampoco vigilar
cada paso al andar,
pues tropiezos voy a necesitar.
Si tampoco puedo vigilar cada acción,
control que me negaría vivir sin preocupación.
El mundo puede estar en llamas
y yo congelada
porque es el interior de mi alma
lo que me hace invencible ante la flama.
Si la asumision no es mala,
pero tampoco verdadera
porque nunca aceptamos una rendición duradera
ni rechazamos una lucha cualquiera.
Si lo que escribo es una salida
un escape para el terrorista
que atenta con aquello que me pueda aportar risa.