martes, 9 de abril de 2013

Escorpiones gemelos

Algunas cosas entiendo
y en otras muchas sólo errores estoy cometiendo.

Si aún lloviendo no cojo el paraguas
y aun sufriendo no me privo de mis risas.

Si aún queriendo y no pudiendo
prefiero morir en el intento.

Si aún pudiendo y no queriendo
prefiero vivir en el intento.

Si aún intentando no dejarme avasallar
y callar hay cosas que no me puedo guardar.

Cosas que simplemente me harían explotar y sería el trágico final de esta pobre loca de hospital.

Porque por más que lo pretendo, no te comprendo;
porque por más que machaco mi cerebro sólo errores cometo.

Porque no es más ya que la aceptación de la desilusión que algún día fue causada por la traición de ilusión.

Porque ahora no espero nada; porque deje de esperar todo.

Porque ahora, sólo tengo mi oportunidad y tengo miedo a fallar por mi poca tenacidad.

Y en realidad :

¿Qué es este Mundo?

Aparte claro está,
de ser un planeta constante en su rumbo.

Si de nada estamos seguros,
si sólo nos encontramos en apuros.

Duros, rudos, obtusos dilemas
a los que nosotros le añadimos problemas.

Si el ser humano tiene defectos, por qué no su ciencia.
Si el ser humano nace imperfecto, por qué no también sus creencias.

Y si...
¿ Lo incorrecto es lo correcto y lo correcto no es más que un placebo con el mero intento de darle un rodeo?

De  pretender tener una salvación al final de este juego.

Y si ...
¿La verdad fuese la mentira y la mentira no más que una viable salida de tanta sinceridad?

Y si ...
¿Yo no soy más que cenizas
y tu el fuego que causó mi quemadura infinita?

Preguntamos pero nosotros mismos nos respondemos.
Preguntamos y según nuestros intereses escondemos.

Sabemos y según nuestra consciencia nacen los actos que cometemos.

Esa codicia,
esa ambición que envicia
ese colocón  de envidia maldita.

Esa codicia,
esa ambición por lo perfecto,
resalta defectos
y enreversa más nuestro condenado trayecto.

Porque me cansa tanta superficialidad, hipocresia, tanto ego y mentira.

Tanto sonreír de día y de noche dejar a la rebeldía  libre salida.

Porque esta sociedad no es más que el bastardo del acto del amor entre egos.

Porque pretendemos saber de los comienzos
sin darnos cuenta que estamos escribiendo nuestro final
sin apenas pensar.

Si cuando me preguntan en qué creo, yo respondo que del agua bebo y del aire respiro, que de mi corazón vivo y de mi cerebro
existo.