viernes, 5 de julio de 2013

Simplemente simple.

En un folio en blanco sin errores hoy derrocho mil perdones.

Un te odio sentido por dos corazones y un te amo escondido por varias razones.

Que no hay peor razón que el olvido, pues no hay más dolor que la pérdida de lo vivido.

Pienso luego existo, amo luego respiro.

Expiro del papiro en el que se quema mi destino para forjar un nuevo camino.

Aspiro el olor de tus recuerdos y siento como quiebro  a esta alma que desangra versos.

Besos presos que tienen carcelero y dueño.

Dejó de ser un juego hace tiempo, porque la máxima importancia fue reflejada en las mínimas palabras.

Intento disculparme por todas las circunstancias. Pero a la vez darte esperanza ante todo lo que nos amenaza.

Pienso luego existo, amo luego vivo.

Me identifico con el mendigo que mendiga un destino.

Me siento como el guerrero que enfrenta sin miedo caminos desconocidos.

Me siento demente por perder la mente, ante esta locura que es mi presente y ante mi futura cura de cordura que será el tenerte.