lunes, 11 de marzo de 2013

Cambios por hoy, cambios por siempre.

¿De qué sirve una mente positiva? Yo sé vivir con esta melancolía,y expulsar alegría. Con una procesión interna de ideas, ansias, emoción y racionalización.

El tiempo juega a un juego interesante  con la percepción, la va cambiando tanto de lugar que a veces no adivino el final. Cosas a las que antes le daba importancia,  ahora carecen de ella; cosas que anhelaba, ahora las doy; cosas que me afectaban, antes si, no hoy.

Estamos en un cambio constante, si un cambio va a mal no hay porque preocuparse, llegará otro a encargarse. Nos tenemos a nosotros mismos... ¡PERO NOSOTROS MISMOS CAMBIAMOS! Por tanto, por obligación y convivencia nos aceptamos. Vivimos en un mismo cuerpo ilimitado, vivimos en un cuerpo mágicamente equilibrado.

Cambié de ayer a hoy. Dije que la paz esta en el interior, hoy digo que la paz esta también en el exterior; en el abrazo que te doy. En el abrazo que necesito, en el abrazo que no te pido pero quiero. En el abrazo sin preguntas, en el abrazo que sólo aplaza las dudas pero que disfrutas. Somos humanos, somos sangre caliente,  seres calientes, necesitamos el contacto con otros seres para no enfriarnos, no sólo físicamente, sino mental y espiritualmente. 

Cambiamos. Cerramos, abrimos, cerramos y volvemos  a abrir las puertas. Pretendemos... ¿Qué queremos? Perdemos... ¿Que buscamos? Logramos... ¿y que hemos ganado?